Lea, Isaias 58:1-12 | Durante los pasados 40 días, nuestra iglesia ha estado participando de un ayuno congregacional – un tiempo intencional donde como individuos y como comunidad de fe hemos estado profundizando en nuestra relación con Dios y procurando visión hacia el futuro. Como nos explicó la pastora al comienzo de esta jornada, cuando practicamos las disciplinas espirituales del ayuno y la oración, nuestra fe se fortalece, pues dejamos a un lado las distracciones que tantas veces se interponen en nuestra relación con Dios y fijamos nuestra atención en buscar Su voluntad de Dios para nuestras vidas, nuestras familias y nuestra comunidad. Saben, al terminar esta jornada de 40 días, es importante que recordemos que espera Dios de nosotros luego de participar de esta experiencia. Orar y ayunar, son prácticas muy importantes en nuestro caminar de fe, PERO no son un fin en si mismas. De hecho, NINGUNA de las tradiciones y rituales que practicamos con seguidores de Jesús,...
Reflexiones breves por el Pastor Héctor A. Burgos