La pereza es una realidad que nos afecta a todos/as. No sé si a ustedes les pasa, pero yo tengo días que no me nacen las ganas de hacer nada. Días, que si por mi fuera, me quedaba en la cama durmiendo. Pero la mayoría de las veces, aun en días así, me levantó a laborar y hago lo que es necesario e importante. ¿Les ha pasado? A todos/as nos pasa. La pereza, a modo de definición, es: la falta de deseo o descuido en realizar acciones, movimientos o trabajos que son necesarios e importantes para la subsistencia y/o desarrollo integral . A la pereza, se le conoce también como gandulería, flojera, haraganería, holgazanería, vagancia, etc. El problema no es que a veces no sintamos ganas de hacer las cosas – el peligro es cuando la pereza se convierte en un estilo de vida , lo que nos puede llevar a pecar de muchas maneras. La pereza como tentación y pecado, es diferente a las otras que hemos considerado durante las pasadas semanas, pues aquí no se trata de lo que “hacemos”, sino d...
Reflexiones breves por el Pastor Héctor A. Burgos